Renovar agendas y calendarios.

Arremangarse ante el intensísimo año electoral que se nos viene encima.

Comer mejor.

No perder la capacidad de horror ante la tragedia de la inmigración que cruza el Estrecho o escala vallas.

Despedir el sedentarismo.

No perder la capacidad de ayudar a alguna mujer maltratada.

Adelgazar.

Encontrar un local adecuado para poder seguir dando desayunos en Oviedo, cada día que haya colegio, sin pasaportes, sin certificados de pobreza, sin requisitos, para desayunar en común.

Añadir personas a las que querer.

Convencer a más familias de que nos acompañen a desayunar. Es verdad que lo hacemos en común. Es verdad que escuchamos a Johnny Cash. Y a Paula Rojo. Y a Jorge Ilegal. Y a Pablo Moro. Y nos dibuja Toño Velasco.

Querer mejor a las personas que quiero.

Continuar gritando contra la sobredosis de alegatos a favor de la vacía felicidad, de la apología de lo bonito ingenuo, de la incitación a bailar, a reírse, a dar saltitos para vender no sé qué milongas en que la palabra energía, despojada de su sólido contenido, anda siempre por el medio.

Querer de otra manera a las personas que me quieren de otra manera.

Seguir defendiendo el sudor, la imperfección, las contradicciones, el llanto con mocos, la salida de la sangre, líquida o en coágulos.

Viajar. Mucho. Lejos. Cerca.

Tener la mente despejada para lograr distinguir Podemos de Somos de Ganemos…

Seguir disfrutando de toda la música en directo que pueda. Y en diferido.

Ir hasta Unquera, tomar un café y una corbata y volver, todo por autovía.

Escribir, escribir, escribir, escribir.

Pelear contra la censura. Y contra la autocensura. La peor de todas. La más castrante. La que no nos permite salir de la mediocridad.

No posponer ninguna cita. Porque acaba siendo demasiado tarde.

Celebrar el ascenso del Oviedo. Y el del Sporting. Y la supervivencia del Oviedo Moderno. Y la permanencia del Oviedo Baloncesto.

Esto no es una carta a los Reyes Magos. Es una lista de tareas para sacar adelante este año que empieza. Se trata de coger el toro por los cuernos. No de esperar que otros hagan el trabajo de una.

Eso sí. Sin perder la capacidad de, como cantan Vaudí Cavalcanti, Puri Penín, Gema Fernández y Sil Fernández en A primera vista, tener el coraje para llamar.

Feliz año 2015.

Asturias24 – 31 de diciembre de 2014.