Si queremos ir a los lugares de la vida de Leonard Cohen, hay que comenzar por viajar a Canadá, a la provincia francófona de Quebec, en una suerte de círculos insertos de minorías dentro de minorías… Quebec es de lengua francesa, en un Estado donde el inglés es la lengua mayoritaria. En Montreal, la ciudad más grande de la provincia, Leonard Cohen nació en el barrio acomodado de Westmount, habitado por familias de lengua inglesa y protestantes en su mayoría, en un entorno, además de fundamentalmente francoparlante, católico; en Westmount vivía, además, una pequeña comunidad judía, a la que Leonard Cohen, cuyo apellido (que significa ‘sacerdote’ en hebreo) lo evidencia, pertenecía. Pero si queremos, entonces, ir a los territorios de la vida de Leonard Cohen, debemos viajar de América a Europa, a la Lituania rusa, de donde eran originarias las familias de su padre y de su madre. Su padre ya canadiense de nacimiento y de varias generaciones; su madre, nacida lituana. Emigrantes en América por causa de las persecuciones contra los judíos tan comunes en distintos momentos de la historia de Europa, persecuciones que culminaron con el Holocausto.
Si queremos ir a los lugares de la vida de Leonard Cohen, debemos ir a las porciones de vida que insufló en otras, que insufló en otros, debemos ir a aquellas personas, multitud, a quienes inspiró e inspira en su arte, en su proceso creativo, en la escritura de sus canciones. Debemos acudir a músicas, a mujeres músicas llenas de talento, muy jóvenes algunas, y de capacidad creativa, que lo citan como inspiración e influencia, lo citan desde su voz o aparece en sus canciones: Shakira, Russian Red, Lana del Rey, Boygenius, Aurora Aksnes, Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo, Sarah Kinsley, Rosalía… «Because of a few songs wherein I spoke of their mystery, women have been exceptionally kind to my old age», dice el viejo seductor en la canción «Because of», de ese modo en que habla, con un ligero punto de cinismo y de ironía, que casi nunca hiere, porque, además, él es el primer objeto de sus propias chanzas.
(Publicado en el primer número de XLI. Revista Cultural para Galeotes, de Rema y Vive Editorial. Puedes leer aquí, con suscripción, el texto completo).