El 10 de mayo, en la sala La Salvaje, de Oviedo, dentro de sus acústicos en El Refugio, y organizado por El Tiempo Delicuescente, Hoot’n Holler, que son Puri Penín y Michael Lee Wolfe, nos ofrecerán un repertorio en cuya base inspiradora están Woody Guthrie (por eso el nombre del concierto) y su discípulo más genial, Bob Dylan, ambos, como autores e intérpretes de canciones insertas dentro de la etiqueta “protesta”, aunque ambos, también, superan cualquier etiqueta, y de los que, por supuesto, habrá canciones, pero ni las canciones serán solo de ellos ni todas serán las primeras que se nos ocurren si oímos la expresión “canción protesta”.

Se trata, en tiempos convulsos y de discursos de la infamia, de ofrecer canciones de acogida, de refugio, dice Dylan, “come in, she said, I’ll give you shelter from the storm”, de rechazo a quien rechaza, de compasión, cuya definición es “sentimiento de pena, de ternura y de identificación ante los males de alguien”. Canciones que son un grito contra la xenofobia, una casa para quien es nómada sin quererlo, que son confesiones de orfandad y de soledad, y de ayuda y comprensión.

La entrada al concierto es un paquete de compresas o unos rollos de papel higiénico, que se destinarán a las meriendas-cenas solidarias que cada quince días se celebran en el Oviedo Antiguo. Porque esos productos básicos para llevar una vida con salud son artículos de lujo para muchas de las familias que vienen a las meriendas. Porque las meriendas son un espacio de encuentro de personas cruzadas por todo tipo de diferencias: de origen geográfico, de etnia, de lengua, de religión, de educación, de recursos económicos…

Estaremos a gusto.