En mi caso, sucedió al revés de lo común. No fui la hermana mayor que descubre a Leonard Cohen a sus hermanos pequeños. En mi caso, sucedió al revés, no cumplí mi papel, y mi hermana, más joven que yo, trajo a casa Songs of Leonard Cohen, en un vinilo que ya nunca volvió a ser de ella, y me lo mostró.

Nada volvió a ser lo mismo.

Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo.