La calle Mon, en Oviedo, tiene una de las mejores vistas de la Catedral. Si das la espalda al Campillín, allí está la torre solitaria. También está un templo, que es el Diario Roma, donde vamos a sintonizar a los Stones, y la casa natal de don Alejandro Mon y Menéndez, de ahí el nombre de la calle, como nos ilustra el doctor Tolivar Faes, en su Nombres y cosas de las calles de Oviedo: «Es ésta la antiquísima calle de la Ferrería que, por acuerdo municipal de 6 de noviembre de 1882, recibió el nombre de Mon, en honor del ilustre político, nacido, avecindado y fallecido en dicha calle».

En la calle Mon hay una tienda de ultramarinos. La fundó Sabiniano Clemente en 1904 y allí sigue su nieta, Fina Clemente, que cumple 88 años el próximo sábado.

Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo.