Una pareja de buenos amigos abre un restaurante en la capital del concejo de Sobrescobio, Rioseco, al pie del parque natural de Redes. El restaurante se llama La Marquesina del Alba, y allá que nos fuimos el jueves último, a celebrar el dogma de la concepción sin mancha para contradecirlo, y nos juntamos un buen número de personas, amigos, amigas, guitarras, cables y mesas de sonido.

Entre hórreos y galerías y brochetas y croquetas y fabada y vino y sidra y cerveza, un escenario pequeñín y unas guitarras de pie, esperando, obedientes, apoyadas, obedientes, para que alguien las coja, se las cuelgue y haga ese gesto, ese movimiento tan característico de la afinación…

 Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo.