Suzanne nos conduce a su lugar cerca del río. Suzanne nos conduce allí desde hace cincuenta años, pues tal día como hoy, pero del año 1967, se publicaba el primer álbum de Leonard Cohen, Songs of Leonard Cohen. Un capítulo más en la historia de la música popular, un capítulo, otro más, en un año plagado de discos deslumbrantes. Un capítulo, otro más… Un acontecimiento en la vida de algunas personas, entre las que me encuentro.

En mi caso, ese acontecimiento se vio retrasado en el tiempo, ya que el disco es un año mayor que yo, y llegó mucho después de su nacimiento, llegó a casa, de mi hermana, más joven que yo, y son esos hechos que pueden ser anécdotas o pueden volver la vida del revés, y así fue cuando entró en casa Songs of Leonard Cohen, el vinilo comprado probablemente en la tienda de discos de la ciudad de aquellos años, mediados los ochenta del siglo anterior. Un vinilo modesto, sin alardes, sin extras, sin nada, el retrato de su autor, serio y sobrio, en el frontispicio de la funda del disco; el dibujo de una mujer en una hoguera, encadenada y con las manos mirando al cielo, extendidas, en la parte de atrás. John Simon, productor y director musical. Y ya, no más información en la funda sobre quienes ejecutan esas canciones. En la edición española del álbum que ahora tengo delante.

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