Hay una idea bastante extendida que dice que en el Oviedo Antiguo no hay comercio y, por tanto, no hay la vida que da el comercio. Sin duda, hay calles menos comerciales y otras nada, fundamentalmente por el estado en que se encuentran sus edificios, muchos en ruinas.

Quizá no sea tanto una idea como una idea repetida sin análisis y sin crítica. Quién no sabe que en el mercado del Fontán, en el de los puestos del interior del edificio y en el de los puestos que se ponen fuera a diario, además de los del día de mercado, el jueves, y del sábado por la mañana, obviamente, están su propia actividad comercial y la que genera alrededor y que en los locales de la plaza y alrededores se alojan pequeños y variados comercios. Pequeños en tamaño, que no en calidad.

Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo.