Tenemos un presidente del Gobierno de España que es un registrador de la propiedad que fuma puros en el casino, mientras echa un mus, sobre el verde tapete reclinado, y comenta si hay que sentar a Cristiano Ronaldo en el banquillo o no, después de echar un vistazo al Marca, y habla de la última faena de José Tomás, si es que José Tomás sigue toreando. Que le gusta ir a las tertulias de fútbol y a las entrevistas que no le pongan en compromiso alguno.  Y dar ruedas de prensa no ya sin preguntas, solo faltaba, a ver si esos periodistas pelagatos me van a poner en un aprieto, sino pantalla por medio, no me voy a tomar la molestia de acercarme, que quiero acabar pronto, además, y sin muchas molestias, que hoy juega la selección.

Sí, tenemos un presidente del Gobierno de España que es este hombre del casino provinciano, que lo mismo comenta las hazañas de José Tomás que las de Carancha y sus dicterios lo son no contra el Gobierno reaccionario, que sería lo mismo que decirse contra sí mismo, sino contra la chusma de la oposición, con displicencia de señorito de provincias. Sus dicterios se transforman en ruedas de prensa en plasma y en no acudir a los debates con algunos de los candidatos, como él, a presidir esta España que pasó y no ha sido, que él está muy ocupado, que tiene que gobernar un país y hablar de fútbol, que al Real Madrid se le puede escapar la liga, que parece que Rafa Benítez no cuaja, oiga, y hay que jugar la partidita, y no andar perdiendo el tiempo, colleja, con esos chavales que dicen que quieren gobernar esa que hoy tiene la cabeza cana. Si las cosas se hacen, se hacen bien. O no se va o mando a mi lugarteniente. Que yo perdono la vida desde mi escaño de presidente del Gobierno o desde una pantalla de plasma o desde una entrevista que no me incomode, que no me rebajo, oiga, que ya ganaré las elecciones el día que estos cobren la extra, con la ayuda de Marhuenda y cuatro datos aparentemente buenos de recuperación económica, ¿que no llega a quienes están abajo?, puf, no me incordie, periodista, no me incomode, mejor no voy, que vaya otra, que es la hora del puro con el humo que simula sombras. Que lo demás me aburre.

Que no soy más que una fruta vana.

Asturias24 – 2 de diciembre de 2015.