Nuevos medios escritos o los medios de siempre adaptándose a los nuevos modos venidos de la mano de la crisis y de internet y sus hijas las redes sociales. Aparecen nuevos medios escritos o se transforman los que había o resurgen de las cenizas de viejos medios fallecidos. Nuevos medios que recogen, de modo más o menos ortodoxo, eso que se conoce como “cultura urbana”, que se entiende tan bien como etérea es la expresión. Nuevos medios venidos de la mano de la crisis, que da latigazos en las espaldas desnudas de la profesión periodística, diezmada por la precariedad y el paro, y de internet y sus hijas las redes sociales, con las ventajas económicas de lo virtual y la potentísima herramienta de difusión que es Facebook.
Nuevos medios en los que escriben periodistas, críticos de toda ralea y gente inquieta con tres o cuatro obsesiones, de actualidad y de lo que pasa aunque no sea actual, que complementan los medios escritos tradicionales o que aun los sustituyen, que se adaptan tan bien a las nuevas formas de comunicación, mucho menos encorsetadas y nada estancas, flexibles y nunca completadas para poder seguir sumando contenidos sin sujetarse a un formato cerrado.
En Asturias, hay dos medios escritos y digitales que se ajustan a esto que estoy diciendo, que comparten plumas, que no compiten porque no son lo mismo y que, con calidad, van ocupando un lugar insustituible en la dosis de actualidad, aunque no lo sea, necesaria cada día. Que quitan telarañas.
Son Neville, el magazine hijo del Centro de Interpretación de Cine de Asturias, dirigidos ambos por el sí heterodoxo Víctor Guillot, y Asturias24, nacido en buena medida de los rescoldos de La Voz de Asturias y que rápido se asienta en nuestras lecturas diarias. Que, además, han acogido a El Cuaderno, suplemento cultural de este diario desaparecido y afortunado superviviente.
También una nueva editorial en Asturias para seguir hablando de cultura popular, como me dice uno de sus promotores, Jorge Alonso, “con enjundia, pero sin pedantería”. Conociendo a quienes van a ser, junto con Jorge, sus responsables y a los autores de sus primeros títulos, microensayos para hablar de lo que nos rodea, nos entretiene y nos cuenta, no dudo de que así será. A finales de mayo, nos han propuesto organizar su presentación en Oviedo y yo no declino jamás semejantes estimulantes invitaciones. Rema y Vive es su nombre. Conociendo a sus responsables, qué otro nombre podría tener.

Pues, sea, a remar y a seguir viviendo, que lecturas y escrituras no nos faltan y ganas de hacer cosas y de participar en ellas, tampoco.

La Ventana de Asturias – Cadena SER – 4 de abril de 2014.