Cuando nos vamos a sentar a cenar y la sala se llena de carreras de pies pequeños, me dice Rodrigo, amigo y colaborador: “Belén, esto hay que verlo, hay que verlo”. Yo le respondo: “Ya lo sé, yo lo cuento y no sé si la gente que no está se hace una idea”.

Lo que hay que ver.

Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo.