Sale Neil Young solo, a un escenario con todos los instrumentos extendidos, con la única compañía de doce hombres que manejan los focos subidos en cuatro pasarelas, suspendidas una por cada lado. Sale solo, piano y armónica, y guitarra, y enlaza After the Gold Rush, Heart of Gold y The Needle and the Damage Done.

Estamos en el festival madrileño, en su primera edición, Mad Cool, la noche del sábado se presenta primaveral y una luna casi llena y llena de poder nos vigila, con aprobación comprensiva. La Luna… que hubiera querido Harvest Moon, aunque Harvest Moon no sea hasta mediados de septiembre, y que no cantó Neil Young, aunque lo hubiéramos querido, pero así ha de ser, no cometer el error de querer recibir todo lo que deseamos.
(Publicado en La Voz de Asturias. Puedes leer aquí el texto completo).